La Plaza Gardel fue este año el destino de un poco menos de 500 silletas que se forjaron en Santa Elena. Allí llegaron el domingo en la tarde después de recorrer 2.3 kilómetros en las espaldas de los silleteros y de bajar en camionetas desde las veredas del corregimiento del oriente de Medellín. Ahí, donde se dispusieron como una muestra artística, no quedarán más que armazones sin flores.

Este martes es el último día que estarán en la plaza aguantando sol, y lluvia si llega a caer, sirviendo de fondo a las cientos de fotos que alcanzan a tomar en pocos minutos quienes se acercan al sitio para mirarlas y elogiarlas, a tratar de adivinar qué flores son las que las adornan y a expresar su tristeza porque ya se están muriendo.

“Ay, qué pesar, estas rositas ya se dañaron todas”, le dijo una mujer a otra que parece ser su compañera de visita.

Por esa razón las silletas están solo hasta hoy, dejarlas sería convertir la Plaza Gardel en un cementerio de flores.

Las silletas, simplemente, no aguantan más de tres días, pues la falta de hidratación en la flores hace que estas duren mucho menos de lo que podrían permanecer, en buenas condiciones, si estuvieran en un jarrón con agua. Estas del Desfile de Silleteros, por estar pegadas o clavadas sobre cartones, no tienen cómo mantenerse relucientes.

Adicionalmente, no todas las que iban en las silletas fueron cultivadas en Santa Elena o recién arrancadas el sábado cuando empezaron a armar estos monumentos; algunas especies tuvieron que traerse desde Bogotá o Pereira, lo que acorta más la permanencia de su belleza en la silleta.

Allá en la exposición ya se veían tristes las aves del paraíso, los gladiolos, girasoles y cartuchos blancos y amarillos. Algunos anturios tenían insectos volando sobre ellos.

La silleta monumental que le dio el premio Absoluto a Jesús Orlando Grajales este domingo era de las pocas que se veían más vivas. Una mujer lo notó: tenía una sombrilla para taparse del sol y estaba tomando imágenes con su celular; iba sola y buscando iniciar una charla le dijo a otra espectadora que estaba contemplando la misma: “Ve, esa todavía está muy bonita, ¿será que le echan agua?”. Ella le respondió que a ninguna, que esa ganó, justamente, porque sus flores eran mejores y se veían más bellas. Sin embargo, le espera el mismo destino que a las demás.

Decir adiós

Según la Secretaría de Cultura Ciudadana, con ayuda de Emvarias las empezarán a retirar mañana porque su deterioro después del desfile es muy rápido.

Yadira Duque Moncada, directora ejecutiva de la Corporación de Silleteros Santa Elena, cuenta que algunos de los armazones, que es lo único que queda porque son hechos de madera, terminan en la corporación, donde estarán dispuestos para los silleteros que los requieran.

Según el silletero Martín Atehortúa, ganador de 2017 en categoría Artística, las silletas, en general, se pierden, muy pocas sobreviven. Las que duran unos días más son las denominadas Comerciales.

Según Atehortúa, no todas las de esa categoría pueden permanecer casi que intactas más de cinco días. Si es con flores naturales y frescas no lo logra, pero si está hecha con vira vira (que se pueden tinturar) o siempreviva (flores secas) permanecen hasta un mes en las empresas, adonde trasladan algunas, ya que son hechas por encargo.

“Cuando a una silleta se le daña una especie de flor, pierde su vistosidad”, dice Martín, refiriéndose a las comerciales que, si bien hechas con flores secas, tienen una que otra fresca, como los pinochos.

Además, el silletero ha conocido historias de colegas que en los últimos años han pedido algunas como donación con el fin de llevarlas de regreso a sus fincas silleteras en San Elena para restaurarlas y tenerlas exhibidas unos cuantos días más. “Muy pocos lo hacen”, asegura.

Ese es el destino de las silletas. Después de ser aplaudidas y de servir de modelos se van yendo entre los colores desteñidos de flores marchitas que van cayendo al piso de la Plaza Gardel. Sin embargo, el recuerdo se queda en ese desfile y en las muchas fotos. Y ese es el color que cuenta.

Fuente: http://www.elcolombiano.com

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