No nos pongamos feministas pero ¿están los hombres preparados para escuchar los dilemas de las mujeres? ¿Estamos preparados para reaccionar bien a enfermedades mortales? En una era donde tenemos mejor tecnología pero peores formas de comunicarnos, ¿sabemos oírnos los unos a los otros?

Esas son solo algunas de las preguntas que se plantea la obra de teatro Laurita y las tetas, escrita por Juan Pablo Castro y dirigida por Juan Luna, que está en temporada en La Maldita Vanidad hasta el próximo domingo 11 de febrero. Castro y Luna estudiaron juntos en el colegio donde comenzaron a meterse en el mundo del teatro bajo la dirección de uno de los nombres más respetados de este parche en Colombia: Pedro Salazar. Luego se fueron a Buenos Aires. Castro estudió letras, Luna artes combinadas, y siguieron montando obras aprovechando las facilidades que daba la capital argentina para crear.

A comienzos de 2017, en una de sus visitas vacacionales a Colombia, Castro estaba en una reunión casera de amigos. Una de las presentes, en medio de los tragos, contó que sufría de cáncer de seno. “Me van a tener que amputar las tetas”, fue la frase que resonó en la cabeza de Castro. Esa frase, más la fascinación de volver a su casa, a Bogotá, luego de tantos años en Argentina, fue lo que lo motivó a escribir Laurita y las tetas.

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En la obra se cuenta la historia de una joven actriz que llega a Bogotá con su novio, Mauro, en busca de nuevas oportunidades laborales; sin embargo, sus planes se ven estancados por la falta de empleo y por el cáncer de mama que le diagnostican y por el cual tendrá que ser sometida a una complicada cirugía.  Mientras la relación de pareja se hace cada vez más tensa por la dificultad de Mauro para entender la difícil situación por la que está pasando su novia, Laura se refugia en el radioteatro y en la creación de una historia paralela que va transmitiendo al público a lo largo de la obra donde que refleja su lucha, dolor e incomprensión.

Toda la obra transcurre en una noche, la noche en la que la pareja recibe dos visitas: Mario, un viejo novio de Laurita, al que se ha invitado con el fin de hacerle una extraña propuesta, y Robert, un habitante de la calle que llega huyendo de los peligros de la noche.

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Castro escribió la obra en un par de meses y le agregó algunas inquietudes personales y académicas, con preguntas sobre cómo se puede pensar al pueblo desde el teatro, cómo crear (y celebrar) la comunicación real entre la gente, o cómo estamos conociendo al otro. Más allá de la coyuntura puntual del cáncer de seno, Laurita y las tetas también es un profundo retrato de los vínculos que se generan entre cuatro personas de universos diferentes.

Cuando Castro la terminó, se la envió a Luna para que la leyera, pero Luna fue más allá y decidió montarla en Bogotá en el Teatro La Mama donde se estrenó en noviembre del 2017 y tuvo su primera temporada. El gran reto, según Luna, fue pensar “cómo afecta la enfermedad a las personas que la rodean”. Para eso consultó varias fundaciones para que le hicieran precisiones sobre el texto, leyó y oyó testimonios de víctimas de este cáncer.

Una de las grandes fortalezas de esta obra es la fidelidad con la que dos hombres logran construir un personaje femenino. En el proceso de escritura Castro se apoyó mucho en las conversaciones que tenía con una de sus mejores amigas para ver las formas de expresarse, mientras que para Luna fue clave un testimonio de una paciente de cáncer de seno, y escuchar y seguir las intuiciones de su actriz protagónica Camila Valenzuela. El elenco lo complementan Alexis Rojas, Iván Carvajal y Andrés Estrada.

“Fue un reto acercarse al mundo femenino. Laurita no es una mujer que calla lo que piensa, expone su problema y puntos de vista. La obra pone sobre la mesa la imposibilidad del mundo masculino de comprender al mundo femenino”, explica Luna. Con un poco de sarcasmo y algo de humor negro, Laurita y las tetas aborda estas preguntas además de otros crudos relatos de injusticia social.

Lugar: La Maldita Vanidad // Carrera 19 # 45 A 17. Barrio Palermo, Bogotá.

Funciones: 8:00 p.m. El jueves 15 de febrero habrá una función extra en el Colegio Reyes Católicos a las 7:30 pm.

Fuente: shock.co

El mapa de la región, el país y el mundo están ahora sobre los hombros de una mujer delgada y visionaria, que desde los últimos 365 días del año junto a su equipo humano y técnico, diseñó la agenda del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias (Ficci), en este 2018.

Es  Lina Rodríguez, la directora general de Ficci, quien ha cumplido diez años al frente del más antiguo de los festivales de cine en el continente. Esta década le ha parecido una verdadera hazaña en una ciudad que en diez años ha tenido ocho alcaldes.

“Emprender un festival de tal magnitud en medio de esas interrupciones administrativas, manteniendo el discurso de lo cultural ante lo público, no solo es desgastante, sino de una altísima incertidumbre, pero hemos crecido de manera milagrosa, gracias a un equipo tan profesional, que continuó el legado de Víctor Nieto Núñez, su fundador. Él logró su sueño del festival pese a los avatares del mundo. Nosotros pasamos de preocuparnos a ocuparnos en que Ficci continuara y hoy celebraremos 58 años de historia”.

Un festival de cine que es capaz de recorrer 46 municipios y 36 corregimientos del departamento de Bolívar, cruzando los humedales de la Mojana, hasta llegar a límites en donde muchas veces salieron del mapa regional para regresar al perímetro local, es más que un milagro único en la cultura de Colombia.  Hacer este evento cuesta 10 mil millones de pesos.

Si ya el Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias, en alianza con Icultur y la Gobernación de Bolívar, emprendió esa hazaña desde  2017, el paso siguiente, según ella, es medir ese impacto social y cultural a nivel sectorial, y para ello, se requiere la participación de sociólogos, antropólogos y economistas. Esa proyección de Ficci a lo largo y ancho del territorio regional, con su agenda social y cultural, lo hace único en el mundo. Antes de presentar el cine móvil en las regiones, hay una visita previa con alcaldes, gestores culturales, líderes sociales, una experiencia que posibilita integración de las familias bolivarenses.

El mundo en Cartagena

“Las películas viajan a través de Cartagena, a los festivales del mundo. Desde hace siete años, Ficci, inaugura con estrenos nacionales su agenda. Ficci58 se convierte en punto de encientro de todos los realizadores y productores del país e invitados del mundo, no solo a su agenda de siete días, sino al Salón Ficci y al Puerto Ficci. Durante el Festival, hay un programador enviado por Mincultura que observa los proyectos cinematográficos nacionales. De Cartagena salen las películas elegidas para el resto del mundo. Ficci ha logrado que los colombianos vean su propio cine, y confronten la altísima calidad de los lenguajes visuales y las diversas formas de contar las historias del país.

En Ficci 58 presentará en la sección Gemas las mejores películas premiadas en los festivales del mundo en 2017. Habrá por segundo año un especial de Cine sobre Guerra y Paz.  Habrá un Tributo a la actriz de culto inglés Tilda Swinton (Londres, 1960), nominada muchas veces al Globo de Oro y Premios Óscar, por sus papeles en Orlando, Michael Clayton, El curioso caso de Benjamín Button, Las crónicas de Narnia, entre otras. Tributo a la consagrada actriz española Maribel Verdú(Madrid, 1970), consagrada con el Premio Goya, actriz de grandes películas como Blancanieves, Los girasoles ciegos, Y tu mamá también, Amantes, entre otras. Tributo al genial director de cine francés Bruno Dumont (Bailleul, 1958), realizador de La vie de Jesus (1997), Humanité (1999), Flandres(2006), Camille Claudel (2013), entre otras.

Fuente: El Universal

Drama

El 15 de marzo llega a los cines ‘Más fuerte que el destino’ (Stronger), protagonizada por Jake Gyllenhaal. La historia es la de un sobreviviente del atentado ocurrido en el maratón de Boston en el 2013.

Rooney Mara, famosa por La chica del dragón tatuado, es la protagonista de ‘María Magdalena’, un relato inspirado en la polémica mujer de la Biblia, que se estrena el 22 de marzo. Llama la atención la actuación de Joaquin Phoenix como Jesús. Y el director Raoul Peck (recordado por ‘I am not your Negro’) presenta ‘El joven Karl Marx,‘ el mismo día.

El 8 de marzo se estrena ‘Todo el dinero del mundo’, famosa por el cambio de Christopher Plummer en lugar de Kevin Spacey, removido por sus escándalos sexuales.

Animación y familiar

Después de 14 años y dos premios Óscar encima (a mejor película animada y edición de sonido), se da el poderoso regreso de la familia de Bob, Helen, Violeta, Dash y Jack Jack en ‘Los increíbles 2′, ahora con una nueva misión. Además, el pequeño bebé revelará todos sus poderes. La producción de Pixar y Disney se estrena el 14 de junio.

El realizador Wes Anderson, el mismo de El gran hotel Budapest y Fantastic Mr. Fox, presenta una película animada cuya historia amalgama muy bien la diversión para los niños y el contenido crítico para los adultos: ‘La isla de los perros’, que competirá en la próxima Berlinale y llegará a los cines colombianos el 10 de mayo.

La interpretación de Emily Blunt como la increíble niñera mágica que volaba con su sombrilla, en ‘El regreso de Mary Poppins’, es uno de los títulos esperados. Estará en salas el 27 de diciembre.

Y antes de finalizar el año llegarán ‘El cascanueces y los cuatro reinos’ (primero de noviembre), que transcurre durante la guerra entre los hombres de jengibre y el rey de los ratones; así como la segunda parte de ‘Ralph el demoledor’, titulada en inglés Ralph Breaks the Internet (el 22 del mismo mes).

Ciencia ficción y fantasía

La gran cantidad de estrenos en este género confirma que es uno de los más taquilleros entre el público.

Marvel y DC Cómics preparan sus adaptaciones cinematográficas, y sagas como Star Wars seguirán figurando con filmes inspirados en sus personajes.

Si es un fanático de los cómics, no puede dejar de ver, por el lado de ‘Marvel: Pantera negra’, el 15 de febrero; ‘Avengers: Infinity War’, el regreso de ‘Los vengadores’ el 26 de abril; ‘DeadPool 2’, el 31 de mayo; ‘Ant Man and the Wasp’, el 5 de julio, y’ X-Men: Fénix Oscura’, el primero de noviembre.

DC Cómics contraatacará con ‘Aquaman’, con la actuación de Jason Momoa y la dirección de James Wan. Se estrenará el 27 de diciembre.

Otros títulos fantásticos del año son ‘Un viaje en el tiempo’ (8 de marzo), ‘Han Solo: una historia de Star Wars’ (24 de mayo), la nueva versión de Tomb Raider, la heroína ahora interpretada por Alicia Vikander (15 de marzo), y ‘Ready Player One’ (29 de marzo), que marca el regreso de Steven Spielberg a la ciencia ficción.

El español Juan Antonio Bayona está detrás de una nueva entrega de ‘Jurassic World: Fallen Kingdom’, que se estrena el 21 de junio.

El cierre del año será con ‘Fantastic Beasts: the Crimes of Grindelwald’, la segunda parte de la saga derivada del universo de Harry Potter, con las actuaciones de Johnny Depp y Eddie Redmayne.

Colombianas

Sin duda, la producción con más expectativa es ‘Pájaros de verano’, la nueva apuesta de Ciro Guerra, que codirige con Cristina Gallego. Después de la nominación al Óscar con ‘El abrazo de la serpiente’, la dupla creativa regresa con un relato que ocurre en la alta Guajira durante la década de 1970. Su estreno está previsto para el segundo semestre.

‘Somos calentura’ del director Jorge Navas, y ‘Matar a Jesús’, de Laura Mora, son los otros títulos recomendados de la cinematografía colombiana. El primero es un retrato de cómo los jóvenes de Buenaventura transforman sus entornos violentos a través del baile. Se estrenará a mediados del año. ‘Mientras que Matar a Jesús’, que llegará a los cines el 7 de marzo, revela la relación entre una joven y el sicario que asesinó a su padre, en la cual la chica deberá decidir si detiene la espiral de violencia o la perpetúa. Después de su gira por festivales, la producción animada Virus tropical estará en cines en el segundo semestre. Está inspirada en una novela gráfica de Paola Gaviria (Powerpaola).

Musicales

‘Mamma Mia: Here We go Again’ es la segunda parte de la comedia musical que en el 2008, a partir de las canciones de Abba, construyó una historia de enredos alrededor de una boda. Ahora conoceremos los orígenes de las amistades y relaciones de los protagonistas. Se estrena el 16 de agosto. Y para el 27 de diciembre se espera que llegue a las pantallas ‘Bohemian Rhapsody’, la película inspirada en la vida de Freddy Mercury, líder de la agrupación Queen y una de las voces más poderosas en la historia de la música. Con la actuación de Rami Malek, protagonista de la serie Mr. Robot.

Otros estrenos recomendados

‘Misión imposible: Fallout’ (acción, thriller). Estreno: 26 de julio
‘El libro de la selva: Orígenes’ (familiar, animación). Estreno: 18 de octubre.
‘The Nun’ (terror). Estreno: 12 de julio.
‘Hotel Transylvania 3’0: Monstruos en vacaciones (animación). Estreno: 12 de julio

Fuente: El Tiempo

Desde muy niño Nicolás Castañeda fue un apasionado del arpa llanera, a sus 28 años, ya es un Arpista, compositor, que ha conquistado el mercado internacional por su talento. Hizo sus primeros estudios musicales en la Academia Superior de Artes de Bogotá. Su sueño: estudiar en Berklee College of Music, la universidad privada de música más grande del mundo.

Nicolás, mientras era estudiante y empezaba a darle forma a su ideal de instalarse en Estados Unidos, compartía con sus amigos quienes veían muy lejana la posibilidad que esta meta se cumpliera, con ese firme propósito apostó con una de sus mejores amigas a que podía lograrlo.

Formarse académicamente para poder estar a la par delos grandes exponentes de la música en el mundo ameritaba gran parte de las prioridades del artista colombiano, tenía que buscar la posibilidad de aplicar a una beca, que le fue otorgada, ¡Se iba para Berklee!
Reside en Boston desde hace 4 años y tiene su título de composición de Jazz. Toca en festivales y reconocidos lugares de Boston y Nueva York, dando a conocer la música colombiana en su formato tradicional y contemporáneo.

“ La música habla por sí sola, nos da la posibilidad de tocar los corazones, desde los 7 años empecé a tocar clarinete y pase a tocar el arpa, la preparación en el campo musical es muy importante, pero instalarse en otro país, con otras costumbres, y mostrar lo que hacemos en Colombia es difícil, sobre todo a la hora de comunicarse, yo me gané una beca, la contacté, hice una entrevista, pero la preocupación más grande era como voy a hacer para entender y aprender , entonces vi la necesidad de hablar el mismo idioma que hablaban en el lugar al que iba, un amigo mío que es músico, me empezó a decir como se decía acorde en inglés, y muchas palabras, pero me faltaba, por eso era necesario, hablar inglés, fui a Smart y bueno al terminar quede impresionado lo rápido que puede ser. Ahora ver los rostros de admiración del público americano, cuando yo les explico lo que yo interpreto con el arpa llanera, es muy gratificante”. Comentó Nicolás.

“Estados Unidos conoce lo que es un joropo, un fandango, conoce sobre la cultura de Colombia, porque puedo compartir los tesoros de mi país en el idioma de ellos, así podemos conectarnos, romper las barreras idiomáticas porque la música unifica a las personas”.” Luchen por conseguir sus metas, siempre habrá algo celestial que nos ayude a hacer nuestros sueños realidad”.

Con talento, capacitación y sobre todo las ganas de salir adelante se puede llegar muy lejos, dominar uno de los idiomas más hablados en el mundo es parte esencial en el camino que conduce al éxito. Por esto, Smart Academia de Idiomas, posibilita aprender inglés de una forma práctica y efectiva, para mayor información comunícate a los números Cundinamarca teléfono:

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Sin duda la principal razón para aprender alemán es el trabajo. Austria cuenta con la tasa más baja de desempleo de los países de la Eurozona; el motor de Europa, Alemania, ofrece grandes oportunidades de empleo a todo aquel que quiera trabajar. Pero el dominio del alemán es un requisito imprescindible para trabajar en estos países. Hay muchos campos necesitados de trabajadores preparados, y muchas empresas que ofrecen trabajo y financian los estudios del alemán de manera paralela. Hay muchas empresas alemanas con sedes en países latinos, y contar con alguien que domine los dos idiomas siempre es una ventaja para ellos.

Otra buena razón para aprender alemán son los estudios o programas de formación ofrecidos en países germanoparlantes. Por ejemplo, Alemania ofrece muchas becas de estudio y facilidades a todo aquel que quiera cursar una carrera en alguna de sus universidades. El nivel exigido de alemán para ello es alto, teniendo que haber superado el examen de alemán TestDAF con una nota media de 4.

Después del inglés el alemán es el idioma más usado en el mundo científico y tecnológico. Los grandes avances en investigación y la inversión en I+D de los países germanófonos han hecho que numerosos científicos e investigadores de todo el mundo acudan a Alemania a trabajar. Los gobiernos de los tres países principales de habla alemana conceden numerosas becas.

En el mundo moderno en el que vivimos, en el que toda la información necesaria se encuentra a unos cuantos clics de ratón, saber alemán nos abrirá a un mundo de posibilidades y nueva información. Pero no sólo muchos textos científicos y tecnológicos están en alemán, sino que también filosóficos, periodísticos y culturales. Según algunos estudios, el alemán ocuparía el segundo puesto por número de páginas web, por encima del español y el francés, lo que sería una razón para aprender alemán.

La Cenicienta, Los músicos de Bremen, El Flautista de Hammelin, Rapunzel o la Caperucita Roja son los cuentos e historias con los que todos nos hemos ido a la cama y todos son de procedencia alemana. La producción artística y cultural alemana es mucho más amplia. El alemán con compositores como Beethoven, Wagner o Bach es el idioma de la música, pero también te permitirá disfrutar de las obras de Goethe, Schiller, Kafka o de contemporáneos como Hertha Müller, Elfriede Jelinek, Günter Grass o Sven Regener, cuyos chistes y guiños no se podrían entender sin conocer la cultura e idioma alemán. ¿Sabías que un 20% de los libros se publican en alemán?

Si te llama la atención este idioma o tienes pensado viajar a Alemania es el momento de aprender el idioma con sencillas y efectivas técnicas que podrás encontrar en Smart Academia de Idiomas, te invitamos a conocer nuestros programas y garantizamos tu dominio del idioma alemán. www.smart.edu.co Contáctanos: Cundinamarca (1) 2102484 / Antioquia (4) 6051079/ info@smart.edu.co
Fuente: Smart Academia de Idiomas 

Durante diciembre del año pasado, la película más importante del cine colombiano en 2017, ‘Señorita María, la falda de la montaña’, podía verse en algunas salas comerciales de Cali en un horario poco menos que absurdo: a las 12:00 del mediodía, a las 2:00 p.m., y a las 4:00 p.m. La película duró en cartelera algo más de cuatro semanas.

El 24 de agosto de ese mismo año, otro de los documentales colombianos más aplaudidos internacionalmente, ‘Amazona’, había sido estrenado en salas comerciales para permanecer durante dos semanas y desaparecer de las carteleras de Cine Colombia, Royal Films, Cinépolis y demás, el 7 de septiembre.

Este año el turno es para ‘Ciro y yo’, el documental de Miguel Salazar que fue estrenado en cines comerciales el pasado 25 de enero y que, aunque puede verse en horarios que van desde las 11:00 a.m. hasta las 9:00 p.m., solo aparece en dos salas de todas las que hay en la ciudad, una en Cine Colombia y otra en Cinépolis.

Según las cifras de Box Office Mojo, web especializada en taquilla de cine en todo el mundo, ‘Armero’, ‘Señorita María’ y ‘Amazona’, fueron las películas de autor colombianas más taquilleras del 2017. ‘Armero’ recaudó alrededor de $2.700 millones, mientras que las otras dos no superaron los $600 millones.

Hubo, sin embargo, películas como ‘X-500’ (nominada a mejor película colombiana en los Premios Macondo) o ‘La mujer del animal’, de Víctor Gaviria, o ‘La defensa del dragón’, que representó a Colombia en Cannes, que no alcanzaron a generar $200 millones en taquilla. De hecho, ‘X-500’, que estuvo en carteleras comerciales durante menos de tres semanas, no llegó a los $50 millones.

Es decir, de las películas independientes estrenadas el año pasado, las únicas que pudieron haber recaudado más del costo de su producción fueron ‘Armero’, ‘Señorita María’ y ‘Amazona’; las demás, en términos administrativos, quedaron en cifras rojas.

¿Por qué el cine colombiano, que ha mostrado una renovación en los últimos años y empieza a tener una presencia cada vez más fuerte y exitosa en festivales de todo el mundo, se ve tan poco en Colombia?

Los exhibidores

El 2017 trajo un récord en el cine nacional: ha sido el año en que mayor número de películas colombianas se han estrenado, con un total de 42. La mala noticia, no obstante, es que el recaudo de la taquilla muy probablemente será inferior al recaudo de las películas colombianas en 2016, cuando según las cifras de Proimágenes, las películas nacionales recaudaron en taquilla un total de $35.369 millones.

La mayor parte, por su puesto, se la llevaron las comedias ‘El paseo 4’, ‘El Coco’, ‘Agente Ñero Ñero 7’, y ‘Usted no sabe quién soy yo’. Esas cuatro películas recaudaron alrededor de $30 mil millones, mientras que los $5.369 millones restantes fue recaudado por las otras 36 películas independientes que se estrenaron ese año, entre las cuales estaba ‘Siembra’, ‘Todo comenzó por el fin’, ‘Pariente’, ‘Los nadie’, ‘Jericó, el infinito vuelo de los días’, ‘Saudó’, ‘Oscuro Animal’, ‘Te prometo anarquía’.

Es decir, las comedias colombianas, que no son precisamente cine de autor, se llevan más del 80 % de las ganancias de la taquilla del cine nacional. Lo cual no es negativo, pues muestra un aumento del consumo de cine en el país, pero también manifiesta que el cine de autor aún tiene una audiencia mínima.

Para Ramiro Arbeláez, profesor de la escuela de Comunicación de la Universidad del Valle y académico del cine que hizo parte del Grupo de Cali en el llamado ‘Caliwood’, uno de los grandes problemas que tiene el cine colombiano independiente es que está compitiendo en condiciones muy desequilibradas con las producciones extranjeras e, incluso, con las taquilleras comedias colombianas.

“A las películas nacionales los exhibidores como Cine Colombia les exigen la misma cantidad de espectadores que a las películas extranjeras para mantenerlas en cartelera, lo cual no es justo. El cine extranjero tiene un aparato gigante para hacer publicidad a las películas, mientras que el cine colombiano recibe muy poca propaganda”, dice Arbeláez.

Ese problema tiene que ver, básicamente, con las políticas de proyección que manejan los grandes exhibidores del país: Cine Colombia, Royal Films, Cinépolis, Cinemark y Procinal. Cada uno de estos exhibidores, como es natural, trabaja bajo la ley de la oferta y la demanda, es decir, las películas que sostienen en cartelera son aquellas que mayor taquilla generan. Y es esa premisa, justamente, la que Arbeláez, y cineastas como Rubén Mendoza (‘Señorita María’) o Natalia Santa (‘La defensa del dragón’), dicen que debería modificarse, al menos para lo que tiene que ver con las películas nacionales de autor.

“No se puede aplicar esa especie de capitalismo salvaje a una cinematografía que está en crecimiento y a unas películas que, repito, no cuentan con la misma publicidad que reciben, incluso en los medios colombianos, las películas extranjeras”, insiste Arbeláez.

Aunque, no se trata tampoco de que los exhibidores se dediquen exclusivamente a mantener durante varios días en cartelera películas colombianas que generen pocos espectadores, lo que se discute es la posibilidad de un apoyo por parte de esas firmas a la hora de generar estrategias de publicidad para los filmes colombianos.

O, incluso, apoyos en cosas tan sencillas como los horarios en los cuales las películas son proyectadas, como el caso de ‘Señorita María’, que -por ejemplo- en Cali proyectó en un teatro VIP y en horarios anteriores a las 4:00 p.m., con una boletería de $15.000 pesos.

“Hay teatros en los cuales las películas colombianas son más vistas y horarios, también, que las benefician más. Pero los exhibidores no tienen eso en cuenta. Solo programan las películas y, si no tienen una buena taquilla, las retiran de las carteleras”, dice Ángela Trejos, productora cinematográfica caleña.

La responsabilidad de ese fenómeno, continúa Trejos, también recae en los productores y directores de las películas, “que no han desarrollado mejores canales de comunicación con los exhibidores para lograr más espectadores en sus películas. Parece que cada quien tira por su lado y eso no beneficia a las producciones nacionales”.

Por otro lado está el tema de las cuotas de cine. La ley de cine colombiana, que es la Ley 814 de 2003, establece la posibilidad de crear cuotas mínimas de proyección de películas colombianas en las salas comerciales de todo el país. Es una política que ha dado resultados en países como Chile, Argentina o México, y que obliga a todas las salas de cine a tener un mínimo de películas nacionales en sus carteleras y, además, por un mínimo de tiempo.

Sin embargo, lo que establece la ley en Colombia es, justamente, una posibilidad. El artículo 18 dice que el “Gobierno Nacional, dentro de los dos (2) últimos meses de cada año y en consulta directa con las condiciones de la realización cinematográfica nacional (…) podrá dictar normas sobre porcentajes mínimos de exhibición de títulos nacionales en las salas de cine o exhibición o en cualquier otro medio de exhibición”.

Desde que se promulgó la ley el Gobierno nunca ha ejercido su facultad de dictar una cuota de pantalla mínima en el país, por tanto, por ahora, los exhibidores no tienen ninguna obligación legal con las producciones nacionales. Tampoco tienen ningún mecanismo propio que incentive el consumo de cine colombiano.

Las dificultades para la promoción

“Las películas colombianas llegan a instancias de publicidad con muy poco dinero, y eso hace que de muchas de ellas ni siquiera se sepa en los medios de comunicación”, dice Natalia Santa, directora de ‘La defensa del dragón’.

La que podría denominarse ‘nueva ola del cine colombiano’, en la que se inscriben películas como ‘El abrazo de la serpiente’, ‘La tierra y la sombra’, ‘Señorita María’, ‘Amazona’, ‘Los nadie’, ‘Que viva la música’, ‘La sirga’, ‘Los colores de la montaña’, ‘Los viajes del viento’, ha sido posible, entre otras cosas, a la aparición del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico, FDC, creado con la ley de cine.

Ese fondo, que entrega estímulos anuales por más de $9.000 millones para la realización de proyectos cinematográficos en el país, contempla dentro de sus categorías un monto para lo que se conoce como promoción de películas, que reciben automáticamente los filmes colombianas terminados que cumplan con una serie de requisitos que impone el FDC. Ese estímulo, que puede ser para pagar pautas en radio, televisión, periódicos y para la elaboración de materiales gráficos, no supera los $50 millones, dinero que, para todo el trabajo de publicidad que requiere una película, es relativamente bajo.

De modo que no es extraño que la mayor parte de las películas tengan muy poca figuración en los medios de comunicación y no capten la audiencia deseada.

Un caso que resulta particular para ilustrar lo anterior, es el de la película ‘Pariente’, que fue ganadora de varios premios Macondo, entre ellos a mejor película colombiana del 2017 y, además, preseleccionada para representar a Colombia en los Óscar 2018.

En 2016 esa película, según cifras de Proimágenes, tuvo una taquilla de 8.835 espectadores y generó apenas $71 millones. La película estuvo en carteleras de cines comerciales por menos de dos semanas en octubre de 2016. En esta situación, los festivales internacionales de cine se han convertido en el mejor mecanismo para la promoción de las películas colombianas, como fue el caso de ‘El abrazo de la Serpiente’, estrenada en mayo de 2015 con baja taquilla, que fue puesta de nuevo en cartelera en 2016 gracias a su nominación a mejor película extranjera en los Óscar de ese año, y terminó por recaudar más de $2.900 millones.

Algo semejante ocurrió con ‘La tierra y la sombra’, del director caleño César Acevedo, que se estrenó en julio de 2015 luego de que haber ganado la Cámara de Oro en el Festival de Cine de Cannes, y que logró llevar a cine a 54.000 espectadores y ganancias por $468 millones.
El asunto es, por supuesto, que no todas las películas ganan en los más reconocidos festivales internacionales.

Los circuitos independientes
A pesar de las dificultades, lo cierto es que el número de espectadores para el cine colombiano ha venido creciendo en los últimos cuatro años y ese ascenso se explica, en parte, gracias a los circuitos independientes para la exhibición.

En Colombia, según datos de Proimágenes, en 2016 se registraron 4.791.703 espectadores de cine nacional, de los cuales el 36 % corresponde a Bogotá, 9 % a Cali y 5 % a Medellín. El porcentaje restante se dio en el resto del país; es decir, Bogotá, Cali y Medellín, son las ciudades en donde más cine colombiano se consume.

Es comprensible que Bogotá se encuentre a la cabeza no solo por tener una mayor población, sino también porque es la ciudad que tiene mayor número de salas alternas en las cuales la programación predominante es de cine independiente, no solo colombiano, sino de todo el mundo.
En esa ciudad la Universidad Central tiene 3 salas, y Cine Tonalá e Idartes tienen dos salas, respectivamente. Medellín tiene 3 salas independientes mientras que Cali solo tiene una, que es la Cinemateca del Museo La Tertulia.

Para Luisa González, jefe de comunicaciones del Museo y miembro del comité curatorial de la cinemateca, la importancia de estas salas para el cine colombiano es esencial, pues son estas en donde las películas nacionales adquieren mayor importancia.

“En la Cinemateca, por ejemplo, nosotros hacemos una labor de ‘apadrinar’ las películas haciéndoles un trabajo de publicidad a través de medios digitales e impresos y eso es muy importante para aumentar el número de espectadores. Y muchas películas tuvieron en 2016 una mejor taquilla en la Cinemateca que en las salas comerciales, por varias razones”, dice González.

Entre esas razones se encuentra el hecho de que la boletería suele ser más barata que en las salas comerciales, además de que los horarios permiten una mayor afluencia y, por otro lado, el hecho de que espacios como la Cinemateca estén concebidos justamente para presentar el cine que tiene menos espacio en las salas comerciales.

“La gente viene a la Cinemateca, porque sabe que puede encontrar lo que las salas de los centros comerciales no les ofrece, o les ofrece en horarios imposibles para ellos”.

Lo que resulta sorprendente es que a pesar de que Cali solo tenga una sala independiente, registre un número mayor de espectadores para películas colombianas que Medellín, por ejemplo, una ciudad que no solo tiene mayor población, sino una mejor infraestructura de cines independientes.

Para Ramiro Arbeláez, esa circunstancia lo que denota es algo muy particular. “En Cali, y yo creo que en el país entero, la gente cada vez está pidiendo más cine nacional, porque las películas son cada vez mejores. Pero los grandes exhibidores no están sabiendo aprovechar ese nicho de negocio, no tienen estrategias para atraer a todo ese público. El público está creciendo y pidiendo películas colombianas, pero quienes se encargan de exhibirlas parecen no enterarse de eso”.

Munir Falah, presidente de Cine Colombia, afirmó que la empresa tiene varias estrategias para fortalecer el consumo de cine nacional en el país. “Nosotros hacemos un estudio de ‘target’ para películas como ‘Señorita María’, porque son trabajos que necesitan una publicidad especial. Por eso ponemos películas como esa y como ‘Ciro y yo’, en horarios especiales y en salas especiales”. Asimismo, dijo que el cambio de las películas no lo decide Cine Colombia, sino que lo decide el “el mismo público cuando asiste y cuando no asiste a una determinada película”.

Falah concluyó que el cine colombiano ya debe “aprender a defenderse solo” y no depender de los incentivos del sector privado.
Fuente: elpais.com.co

Según el presidente Santos, quien estuvo en el rodaje de la cinta “Mile22” en Bogotá, el actor le contó que ha sido una gran experiencia filmar en el país y destacó el cariño de los colombianos.

El presidente de Colombia, Juan Manuel en donde diálogo con el director Peter Berg y el actor Mark Wahlberg.

El rodaje de la película “Mile22”, del director Peter Berg y producida por la empresa combiana Dynamo, ha paralizado a los capitalinos, quienes están interesados en todo lo relacionado con la cinta que se está rodando en el Centro Internacional de Bogotá y que ha tenido escenas que incluyen disparos y explosiones. (Lea: Persecuciones y explosiones de Hollywood en Bogotá por rodaje de “Mile 22”)

Según el presidente Santos, quien visitó el set del rodaje, habló con el actor Mark Wahlberg y con el director Peter Berg, y participó en una de las escenas, la cinta trae beneficios para el país debido a que genera empleo y trae inversión. “El prestigio para Colombia es inmenso, después de la ley (1556 del 9 de julio), que se aprobó en el 2012 se han hecho 35 películas, se han empleado más de 20 mil personas eso ha atraído más de 140 mil millones de pesos”.

El personaje más reconocido es el actor Mark Wahlberg, quien resaltó la calidad humana de los colombianos. “Estoy deseoso de traer a mi familia de vacaciones”, afirmó el actor nominado en dos ocasiones a los Premios Óscar.

Durante la conversacón, el intérprete de Cade Yeager, en Transformers 4: la era de la extinción, le dijo al jefe de Estado que era su primera vez en el país y que “voy a volver a Hollywood a decir qué maravilla es Colombia”.

Por su parte, Peter Berg, director de la producción aseguró que: “Me siento como en casa, la gente me ha tratado como su familia. Estamos fascinados de haber encontrado tanto valor de producción aquí y vivir está gran experiencia, ha sido un verdadero placer, una de las mejores experiencias que hemos tenido”.

También mencionó que los equipos de filmación en el país son muy buenos. Incluso, los comparó con los de Estados Unidos y expresó su emoción por estar filmando la producción en Bogotá.

Cuentan que, en la época de la Colonia, un toro y un torero se arrodillaron ante la aparición de la Virgen de la Candelaria, en plenas fiestas y en medio de la Plaza Mayor, hoy Parque de Berrío.

Quienes salen con este relato son José Antonio Benítez en El Carnero de Medellín (Ediciones Autores Antioqueños, 1988) y Germán Suárez Escudero.

Benítez es el primer cronista de la ciudad y publicó en 1797 su libro sobre asuntos de su siglo. Suárez Escudero es historiador con asiento actual en la Academia Antioqueña de Historia.

Este señala que las Fiestas de la Candelaria, que ahora reviven los integrantes de Distrito Candelaria, entidad ocupada en la recuperación del patrimonio, comenzaron a realizarse desde “los primeros amaneceres de El Poblado de San Lorenzo”.

Los registros más viejos de esa celebración son de 1619, en el tiempo del segundo cura o doctrinero del Valle de Aburrá, Facundo (Herrera) Ramírez.

La devoción a la Virgen de la Candelaria, comenta Suárez Escudero, la trajo el fundador Francisco Herrera Campuzano, en su llegada a esta zona, en 1616, “porque él tenía familia en las Islas Canarias. En una de ellas, la de Tenerife, los pobladores encargaban a la Virgen de la Candelaria que los protegiera de las erupciones del volcán Teidé”.

Las viejas fiestas
En los siglos XVII y XVIII, las celebraciones incluían corridas de toros, cabalgatas y peleas de gallos. Se recogía limosna para financiarlas y para ocupar cargos públicos, sostiene Suárez Escudero, había que demostrar devoción a la Virgen. Los dirigentes aportaban importantes recursos para el jolgorio.

El episodio de toro y torero arrodillados ante la Virgen sucedió en 1674. El hombre era el Teniente de Gobernador Juan Bueso de Valdés, quien fundó la Villa Nueva del Valle de Aburrá de Nuestra Señora de la Candelaria cuatro años antes.

Un toro de “extraña ferocidad”, de los que traían arriados desde Hato Grande, en la actual Girardota, salió al ruedo. Entre la numerosa concurrencia de espectadores, no había quién se arriesgara a ponérsele al frente para torearlo, y el Teniente Gobernador se atrevió a exponerse montado en un caballo.

El bovino, asustado con la algarabía de gritos y silbidos de la multitud, y más aun con los estallidos de pólvora, se fue contra el binomio y lo derribó en la primera embestida.

Vencido, a Bueso de Valdés no se le ocurrió otra idea que “implorar el auxilio de la Virgen de la Candelaria –relata el historiador–. Y, al parecer, animal y humano vieron la imagen de la Virgen sobre una nube, “con tal majestuosidad”, que el astado se arrodilló también.

Benítez dice que los costos de las festividades eran muy altos y, por eso, el oidor Juan Antonio Mon y Velarde presentó una legislación para reducirlos y tratar de darles un tono más religioso a los actos. “Sin embargo, estas disposiciones no se pusieron en práctica”.

Las fiestas pudieron acabarse, hacia los últimos años del siglo XIII, interpreta Suárez Escudero, porque la Plaza y los espacios públicos de entonces eran distintos a los de hoy. Conforme crecía la urbe, dice, se iba perdiendo la posibilidad de hacer corridas de toros y cabalgatas en un sitio tan central”.

Las nuevas fiestas
Sergio Patiño, integrante de la corporación Distrito Candelaria, cuenta que la intensión de su grupo es invitar a la comunidad de Medellín a revivir las fiestas, como un asunto del patrimonio cultural.

“La presencia de la patrona de Medellín en el escudo demuestra que su figura es importante entre nosotros”, dice Patiño, quien recuerda que algunas ciudades, como Barranquilla y Pasto, han tenido sus fiestas antes de Semana Santa.

La propuesta es institucionalizar las festividades para que se realicen, otra vez, cada año.

En la actual celebración hay actividades artísticas, como exposiciones fotográficas, funciones de teatro y toques de chirimías. De modo que no será fácil volver a ver un toro arrodillado en el Parque de Berrío.
Fuente:El Colombiano

Hace cinco años, la joven Camila Domínguez fijó su destino en Australia. Desde entonces, vive en Sidney, una de las ciudades con mejor calidad de vida en el mundo. Una tierra de oportunidades que es posible conquistar si usted puede dominar la forma australiana de hablar inglés. Camila lo logró.

“Algo que estuvo en mi cabeza desde el colegio era que quería salir, tener nuevas experiencias, me vine aquí a Australia sin conocer a nadie, trabajé en lo que nunca me hubiese imaginado, conocí gente. Me perdía, no sabía cómo utilizar el transporte, pero eso toma su tiempo, lo más importante era poder comunicarme”, comenta Camila.

Esta bogotana, de 23 años, es hoy administradora de negocios y marketing de la Universidad Católica de Australia. Y dio su primer paso hacia esa meta en SMART Academia de Idiomas: “yo siempre lo dije y es que los profesores de SMART tienen una preparación increíble y me ayudaron muchísimo para tener mis bases”. Unas bases que Camila formó con disciplina. Casi todos los días programaba clases de inglés, lo que le ayudó a alcanzar el nivel con el que emprendió su viaje.

Eso sí, una vez en Australia, recuerda que todo fue a otro precio en materia idiomática en el país de los canguros. “Entender otros acentos es algo que tienes que enfrentar y sobre todo en Australia, donde todas las cosas las dicen de una forma diferente. Entonces no sabes si están hablando inglés o qué es lo que están hablando. Por eso fue importante aprender en SMART donde pude entrenarme con profesores nativos”, agrega Camila.

Además de estudiar, Camila desarrolló una actividad alterna a su carrera como administradora. Su carácter y belleza colombiana la llevaron a convertirse en modelo de prestigiosas marcas de ropa, lencería y trajes de baño de Australia y Nueva Zelanda, un trabajo que combina con su empleo en una Agencia de Relaciones Públicas y como manager de operaciones en una reconocida cadena de restaurantes.

“Al comienzo nunca pensé convertirme en modelo, empecé porque una amiga me dijo que tenía un amigo fotógrafo. Comenzamos a hacer fotos y me di cuenta que la belleza latina llama mucho la atención, empezó como algo muy casual pero justamente el dominio del idioma me permitió empezar a hacer un trabajo muy rentable. Yo hoy comunico a través de mi cuerpo, pero también es importante poder comunicarme entendiendo la cultura y la forma de hablar, saber cómo hacer negocios, porque son dos campos muy distintos”. Así habla Camila, una mujer emprendedora, trabajadora y bella, que alcanzó el sueño de vivir en Australia.

“Yo les digo a las personas que tienen el sueño de salir del país a cumplir sus sueños, que hay que creer en sí mismos, hay que prepararse para las cosas y así el trabajo llega y también el inglés mejora. Si tienes las ganas, vas a conseguir lo que te propones”, concluye Camila, feliz por la vida que logró construir al otro lado del mundo.

Tú también puedes, empieza ya a prepararte para lograr tus metas. Smart Academia de Idiomas cuenta con la metodología más eficaz que garantiza el aprendizaje de una segunda lengua de forma fácil y dinámica. www.smart.edu.co Contáctanos: Cundinamarca (1) 2102484 / Antioquia (4) 6051079 / info@smart.edu.co
Fuente: smart.edu.co

Andrés Ramírez puso la vista en París desde que estaba estudiando Arquitectura en la Universidad Nacional de Colombia. Entonces, le hablaron de la ciudad luz como un lugar ideal para profundizar sus estudios en urbanismo, la especialidad que lo apasiona y le encanta. Lo que no sabía Andrés es la magnífica historia que iba a vivir gracias al francés, considerada la lengua del amor.

Caminando hacia sus sueños, Andrés conoció a su novia, Juliana Blanco, una profesora de francés de la Academia de Idiomas Smart, quien lo invitó a iniciar su entrenamiento en el idioma del gran escritor Víctor Hugo y el inmortal filósofo Jean Paul Sartre. Juntos, coincidieron en el mismo objetivo: vivir en Francia. Reconocen que no fue fácil, pero su determinación les pudo más, tanto que les alcanzó para fortalecer su inesperada historia de amor. En las aulas de la Academia de Idiomas SMART, Andrés como alumno y Juliana como profesora, cultivaron un camino, que hoy se prolonga en la capital francesa.

“Inscribía clases en la sede y a veces coincidían nuestros horarios. Ella me animó a seguir estudiando porque en Smart siempre hay posibilidad de ajustar horarios de acuerdo al trabajo o al estudio, además los precios son muy asequibles”, comenta Andrés sobre su grata experiencia con Smart.

Una vez se sintió listo, Andrés emprendió su viaje a París tomado de la mano de Juliana. Andrés reconoce que ella ha sido su gran apoyo, sobre todo al principio, pues admite que fue difícil la adaptación a un nuevo entorno y a un nuevo idioma.

“Yo sigo estudiando francés, pues casi todas las universidades aquí exigen el manejo a profundidad de la lengua, sobre todo en la producción escrita. El proyecto es hacer mi master en la Escuela de Urbanismo de París, que es una de las mejores del mundo en este tema”, dice Andrés.

Este arquitecto bogotano de 26 años completa cinco meses en la capital francesa, viviendo una historia de amor y superación profesional, tiempo en el que ha valorado el aprendizaje de una segunda lengua como un aspecto vital para alcanzar esta meta.

“Cuando llegas a un país pluricultural como Francia te das cuenta que muchos estudiantes de master manejan hasta cuatro lenguas frente a los estudiantes colombianos. Por eso es muy bueno estudiar una segunda o tercera lengua y buscar una buena academia como Smart, que tiene precios cómodos, horarios flexibles y profesores comprometidos”, agrega.

Ahora Andrés busca alcanzar un proyecto de maestría en la Escuela de Urbanismo de París, que es una de las mejores del mundo, y Juliana fue admitida en la Université Sorbonne Nouvelle – Paris 3, donde se especializa en la enseñanza del francés como segunda lengua.

Andrés y Juliana estudian y viven su amor en París, considerada por quienes la visitan como la ciudad más romántica del mundo. Y lo mejor de todo es que esa historia se construyó aquí, en Smart.

Tú también puedes, empieza ya a prepararte para lograr tus metas. Smart Academia de Idiomas cuenta con la metodología más eficaz que garantiza el aprendizaje de una segunda lengua de forma fácil y dinámica. www.smart.edu.co Contáctanos: Cundinamarca (1) 2102484 / Antioquia (4) 6051079/ info@smart.edu.co
Fuente: smart.edu.co