La historia empezaba así, cuando un buen día, la imponente Susana de Acero desaparece como por encanto dejando solo al Presidente. La esposa del poderoso Francisco de Paula desaparece y algunos piensan que fue asesinada. Los más optimistas, sin embargo, rumoraban que huyo con su amante. Por una u otra razón, todos buscaban a La mujer del Presidente.
En la Casa de Carlos Alberto ( personificado por Robinson Díaz), Carlos Alberto saca la cafetera. Veíamos caer el chorro de café. La mano de Susana de Acero, recibe la taza humeante. Cae la taza, mientras violentamente se derrumba el cuerpo semidesnudo de Susana. Parece muerta. Carlos Alberto la gira y ella queda mirando la cámara totalmente descompuesta…y la historia continuaba.
Robinson Díaz se refirió al personaje de Carlos Alberto como un tipo felizmente casado con Adriana y no quiere absolutamente nada con ninguna otra mujer, ni mucho menos con la mujer del Presidente de la compañía Concorde. Pero ante la seducción de una mujer de estas, no aceptarla sería quedar en entredicho. “Es que Carlos Alberto es un hombre y los hombres somos algo débiles ante la carne. La verdad, no sé qué haría si una mujer me seduce y se me muere en el acto. Yo me enloquezco. Es que precisamente la obra fue un pretexto para hablar de la justicia colombiana” dijo el actor.
Junto a el estaba la actriz Sandra Reyes, dándole vida a Adriana. “Ella estaba convencida del amor por Carlos, de manera que sus sentimientos eran más fuertes que una infidelidad suya con la mujer del Presidente de la compañía de aviación. Creo que ante esa situación tan dramática de descubrir al marido con una amante de ese calibre y verlo, además, involucrado en problemas judiciales, confunde a cualquiera. Pero el amor es capaz de perdonar eso y mucho más” refirió Sandra Reyes.
Hicieron parte del Elenco: Patricia Grisales, Lucy Martínez, Ana María Arango, Silvio Angel, Celmira Luzardo, Pedro Mogollón, Rafael Bohórquez, Waldo Urrego, Juan Carlos Vargas, Roberto Cano, Cristina Umaña, Helios Fernández, Jorge Cárdenas, Julio César Luna, Luis Fernando Ardila, entre otros. Libretos: Mauricio Navas y Mauricio Miranda. Fotografía: Armando Barbosa Música: Arrieta, Sargaminaga y Uribe y con la Dirección de Magdalena la Rotta, como Productor ejecutivo participó Mauricio Ruiz. Ellos convirtieron a la telenovela en una de las más vistas en 1997.
El talento y la disciplina de Robinson Díaz hacen que todos sus personajes se conviertan en leyendas para los colombianos que disfrutan de sus actuaciones y reclaman su presencia en las pantallas y escenarios teatrales.
FUENTE:ELTIEMPO

El recordado personaje que apareció en la telenovela Pecados capitales en el 2003, demostró que Robinson Díaz es un actor que crea en sus representaciones y se atreve a llevar su caracterización al extremo. Kandú ha jugaba en la fina línea que va de lo sublime a lo ridículo, sin caer en la cursilería. El resultado: un personaje casi de caricatura que permite ambiguedades del afecto e imaginaciones de la bondad popular.
La aparición de unas flores fue el primer truco que el mago Fabriani le enseñó al actor Robinson Díaz para darle vida al Profesor Kandú en la telenovela Pecados capitales. Antes de eso, Díaz no sabía de magia, ni siquiera un truco de prestidigitación. Ante la necesidad de asesoría, Caracol llamó a Fabriani que adoptó al aprendiz y actuó con él en El Gran Circo Mágico de Kandú.

A la par con la novela, Díaz pasó de ser aprendiz de mago a defenderse no solo en la televisión, sino en shows de salón en los que hizo presencia también su fiel secretario, el niño Juan David Sánchez, de 8 años, que fue Simón en la telenovela. Díaz no sabe bien de dónde salió la idea del circo, pero recuerda bien que en cuanto la escuchó fue de los que más la apoyaron.

Por su lado, Díaz, Fabriani y el pequeño secretario se pusieron en manos del actor Fernando Arévalo (que hizo el papel de Aníbal, en la telenovela), que hizo la tarea de director escénico, un trabajo que ya habían comenzado en los pequeños shows que hicieron, pensando en los niños que se habían vuelto fans de Kandú.

Sobre Díaz, Fabriani dice que es un excelente y rápido alumno. “Cada vez se ingeniaba un truco de forma diferente -afirmó el mago-. Yo se lo enseñaba de una forma y él lo hacía más chévere, les ponía más comicidad a los juegos de magia. Es un actorazo”.

También el niño, Juan David, aprendió de la magia. “Es que Robinson y yo nos teníamos que saber los trucos, porque si no, él me pedía que le ayude a hacer algo y donde yo quedaba turuleto y me tiraba el truco, me echan”, dijo.

Sobre la experiencia de el circo que lo alejó de las pantallas, Robimson dijo: “Me ha gustado desde siempre, sobre todo los payasos. El circo es un lenguaje menospreciado, desdeñado. Pero es una forma maravillosa de llegarles a los niños. A la hora de meterme en este proyecto, lo hice más por los niños, porque el personaje tuvo impacto con ellos. Es chévere”.

“Los trucos de magia son pura ilusión. Son cosas bonitas que hace una persona para maravillar a los demás. Hay cosas que se hacen para la mirada del niño, en eso trabajaba yo. Cuando comenzó la novela, no sabía ni manejar las cartas. El del mago es un oficio respetable y requiere de mucho trabajo. David Mamet citaba al gran Houdini diciendo una frase que me impactó: “El mago es un actor que interpreta a un mago”. Manifestó Díaz

El Profesor Kandú, permanece en la memoria de los colombianos que se divirtieron con la novela y que asistieron al show que presento hace 14 años por toda Colombia.
FUENTE: El Tiempo

Un pulpo con un pene retráctil y otros 10 casos de excentricidades sexuales en animales documentados científicamente se tratan de una forma entretenida para los espectadores que asisten a la obra ‘Mucho animal’, la comedia de Robinson Díaz

Los protagonistas de este show cómico son los animales, representados por los actores Róbinson Díaz y Alberto Barrero.

Díaz, explica que la obra es un paralelo del mundo fantástico, absurdo y delirante de la vida sexual de los animales. “Queremos plantear qué pasaría si adaptamos ese aspecto de la vida de los animales a la de los humanos, bajo una pregunta ¿con cuál animal se identifica sexualmente?”, comenta el actor envigadeño.

El libreto de la comedia fue escrito por César Betancur ‘Pucheros’ y la idea surgió del trabajo investigativo de Díaz para sus tesis de grado en la Escuela Nacional de Arte Dramático de Bogotá, en la cual abordó la construcción de personajes a través de los animales hace más de 20 años.

El show se ha presentado en Yopal, Manizales y Pereira. Según el actor ha sido bien recibida por el público, porque es un humor que muestra otros puntos de vista. “La gente se divierte mucho viendo esto, porque se pueden imaginar la posibilidad de que se lleve a cabo esos comportamientos animales”, afirma Díaz.

Los dos personajes en escena, apoyados por las luces, la música y el vestuario, representan los animales por medio del canto, el baile y la actuación. Díaz asegura que es un montaje arriesgado porque “hacer el ridículo es difícil, pero salimos campeando y los que salen más felices son los espectadores”.

Aunque Róbinson Díaz es mayormente reconocido por sus personajes en cine y televisión, el actor comenta que se siente muy cómodo haciendo teatro y comedia porque lo hace desde hace más de 25 años.

“Después de hacer esto me he dado cuenta de que todo el teatro que he hecho en Bogotá, fue como teatro subterráneo, casi invisible. Ahora que me lanzo con Alberto Barrero, ahora sí comienza a hacerse visible”, declara

Barrero es también actor de teatro y televisión. Ha trabajado junto a Díaz en otros proyectos actorales, entre los que se destacan ‘La mujer del presidente’ y ‘El cartel’.

La puesta en escena,dura una hora y cuarenta minutos.“Es una apuesta para divertir a la gente porque este país necesita mucha risa”, concluye el actor.
FUENTE: El Tiempo

En honor a ‘El Cabo’ decenas de comerciantes mexicanos han bautizado sus tiendas y restaurantes. El personaje se ha convertido en todo un “héroe popular”, como lo define Robinson Díaz, quien se transforma en este crudo y cómico narcotraficante de ficción cada vez que se pone su sombrero y se pega el característico bigote de herradura en su rostro.

Díaz está lejos de parecerse a ‘El Cabo’, el personaje ficticio que parió la serie colombiana El Cartel inspirado en uno de los narcotraficantes más peligrosos de Colombia, Wilber Varela Jabón. “Yo detesto esa pendejada de la droga y todo ese mundo concomitante con la droga, entonces no hay un personaje más antípoda a Robinson Díaz que ‘El Cabo’”, le confesó el actor a El Espectador. Lea también: “Pariente”, la mejor película colombiana de 2017

‘El Cabo’ migró a la serie mexicana El Señor de los Cielos que, con 437 episodios y distribuida por Telemundo, se convirtió en un fenómeno para ese país al ser el producto más visto de dicha cadena. Además, el personaje ha recorrido 170 países en la piel de Robinson, a través de su obra La Fiesta del Cabo.

“Ya perdí todo poder sobre el personaje”, cuenta el actor, a quien no le importa repetir su interpretación mientras siga sintiendo la adrenalina y el sudor correr por su cuerpo cada vez que sale a escena. Su gran adicción es actuar con la pasión que su maestro Germán Silva le contagió, esa pasión que “no se jubila ni se pensiona” y que hoy se manifiesta en su nueva obra, La Dama de Negro.

FUENTE: El Espectador

Bienvenido a WordPress. Esta es tu primera entrada. Edítala o bórrala, ¡y comienza a escribir!