¿Por qué los directores eligen a Robinson como protagonista?

 

Ya hace más de 10 años, Robinson Díaz interpretó por primera vez un personaje en el cine colombiano.  Su gran talento se pudo apreciar  en la película “La gente de la universal“. Para todos era una cara nueva,  afirmó  Felipe Aljure, director de este filme y quien lo seleccionó entre un abundante grupo de aspirantes para el papel de Clemente, el solapado sobrino del Sargento Diógenes Hernández.

Para el año 2003, Robinson  logró ser uno de los actores colombianos con más apariciones protagónicas en el cine nacional. En esa época ya había  estado en ocho de, aproximadamente, 20 filmes que fueron exhibidos en todo el país: La gente de la universal, de Felipe Aljure; Amores ilícitos, de Heriberto Fiorillo; Soplo de vida, de Luis Ospina; Kalibre 35, de Raúl García; La pena máxima, de Jorge Echeverri; Bolívar soy yo, de Jorge Alí Triana y Es mejor ser rico que pobre y Te busco, de Ricardo Coral-Dorado.

Dago García, guionista y productor de Te busco, La pena máxima y Es mejor ser rico que pobre, afirma que Robinson es uno de los mejores actores de Colombia: Es profesional, está comprometido con su oficio y genera buen ambiente de trabajo . El personaje de Gustavo, el músico soñador que para conquistar a una cantante decide montarle una orquesta en Te busco, fue prácticamente escrito para el actor nacido en Envigado (Antioquia) y formado en la Escuela Nacional de Arte Dramático.

Para el crítico antioqueño Orlando Mora, Robinson Díaz es el actor colombiano de mayor crecimiento en los últimos años y asegura que las películas Bolívar soy yo y Te busco hubieran sido impensables sin él.

Para  Mauricio Laurens  habrá Robinson para mucho rato porque tiene método, carisma y sabe construir a sus personajes, a lo que Mora agrega: Su nombre interesa como cabeza de un reparto y su luz no es prestada ni ha sido ganada gratuitamente .

Pero por qué la mayoría de directores colombianos se juegan la carta Robinson Díaz a la hora de elegir a un protagonista? Para el director de la trascendental película Confesión a Laura, Jaime Osorio, la razón es clara: Los actores como Robinson son una garantía para los directores porque registran, trabajan bien y llevan público de la televisión .

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