Robinson Díaz cuenta la vida real de los campesinos cultivadores de coca.

El actor Robinson Díaz debuto como  presentador, en el programa ‘Entre Ojos’, en  una serie de tres documentales.

El actor Robinson Díaz dejó ver su  faceta de presentador en el año 2010 durante la realización de “Traficando sueños”, serie de documentales que se emitió en el programa del Canal Caracol, Entre ojos, sobre el mundo de los campesinos que antes cultivaban coca y amapola en Colombia. 

Es paradójico, pero el impacto de mi personaje de malo, como lo es ‘El cabo’ en ‘El Cartel’, haya sido tan fuerte en el mundo que quizás eso hizo que me escogieran para esta experiencia periodística. Durante la realización de este documental logramos hacer un contraste entre el mundo del narco y la lucha de los campesinos para sobrevivir sin trabajar como cocaleros“.

“Bosques de chocolate”, el primero de los tres especiales, se desarrolló en Santa Rosa (sur de Bolívar). Allí, Robinson logro reconstruir una antítesis de su personaje al convertirse en defensor y contar una historia de la vida real sobre el líder cocalero Miguel Daza, quien tras años de sembrar coca y gozar de la riqueza decidió salirse del negocio y con él, 10 mil personas más, pero esta decisión le costó la vida. “Fue un trabajo que me tocó el alma” aseguró el gran actor colombiano.

Cuando llegas a esta región y preguntas por Miguel Daza, la gente se pone a llorar. Ellos son verdaderos héroes que no tienen que ver con política, sino que están en la mitad de una lucha por vivir en paz. Son personas anónimas y tan hermosas como Daza. Este hombre no es más que la historia de este país: cuando ya es parte de la Asociación de Cacaoteros, los paramilitares lo asesinan“.

Robinson  fue seleccionado para ser el conductor de esta serie de documentales  por la productora Be-tv los mismos creadores de las series, El cartel y  Las muñecas de la mafia. El talentoso actor se convirtió en abanderado de la causa, tanto que se ofreció a personificar a Miguel Daza si alguien se atreviera a contar su historia.

Desafortunadamente la televisión es muy frívola y cuando uno como actor se mete en un proyecto de esta envergadura, el comentario general es: ‘Este tipo tan güevón; ya quiere hacer política‘; afortunadamente, la gente me quiere mucho, me respeta, los he divertido y me colaboraron mucho“, cuenta.

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